sobre casa velarde

Más que una vinoteca: historia viva de Bustio desde 1868

Una nueva etapa: raíces nuevas, mismo espíritu.

En 2025 comienza un nuevo capítulo.
Bajo la dirección de Claudia López, natural de Pamplona, Casa Velarde abre una nueva etapa que combina tradición y energía joven.
Claudia llegó hace unos años a la zona de Unquera–Bustio, donde trabajó en hostelería y se convirtió en responsable de sala. En esta tierra de frontera entre Cantabria y Asturias se enamoró del entorno, de su gente y del ritmo pausado del lugar.

Tras haber regentado su propio bar en Pamplona, ha decidido apostar por este rincón histórico y continuar la historia de Casa Velarde, fusionando la esencia del vino con la vida social, la música y la gastronomía.

Casa velarde

«Te invito a descubrir este rincón con historia.
En Casa Velarde siempre hay una mesa, un vino y buena compañía esperando.
Me encantará darte la bienvenida y que formes parte de esta nueva etapa.»

gerente
Claudia López

Hoy, Casa Velarde es más que una vinoteca:

es un espacio donde se mezclan copas, risas y buena comida; donde el pasado convive con la música en directo y las nuevas historias que se escriben cada día.
Un punto de encuentro entre quienes nacieron aquí y quienes, como Claudia, eligieron Bustio para quedarse..


El espacio

la ABACERÍA

De estilo tradicional nuestra abacería te sorprenderá en cada rincón. Detalles únicos que descubres en cada visita.

la terrazuca

Disfruta del exterior todo el año en nuestra terraza cubierta. Música y fiestas en nuestro espacio más divertido.

el jardín

Los días de sol es un lujo tomarse un vermut con nuestras rabas norteñas en nuestro jardín. No querrás irte de este rincón secreto.

Una nueva etapa: raíces nuevas, mismo espíritu

la historia

Nuestra historia: de fonda a vinoteca cultural

Casa Velarde nació en 1868, cuando Bustio era una parada esencial entre Llanes y Potes.
Entre copas de vino y platos sencillos, fue fonda, ferretería y abacería, adaptándose siempre a las necesidades del pueblo.

Durante más de un siglo, fue el corazón del barrio, hasta que en 1986 la familia Velarde cerró sus puertas, dejando un legado dormido…

En 2018, Guillermo Fernández Ursueguía lo devolvió a la vida como vinoteca cultural, respetando su esencia original —las vigas, las piedras, el piano centenario— y recuperando su espíritu: un lugar para charlar, compartir y disfrutar del vino sin prisa.

Hoy Claudia continua este legado…